Esas pequeñas cosas llamadas genes
por Jorge R. Saavedra (México) Escrito para “Sourmug” Mag. Diciembre de 1998.
Hablar de genética entre criadores es un tema que nunca termina, dominantes y recesivos. Tratemos de entender lo básico.
Todos nosotros, como criaturas vivientes tenemos un par de genes en cada parte de nuestro cuerpo y ellos provienen de nuestros padres, cada par de estos genes se forma con uno de cada uno de nuestros padres y a su vez, le damos o transmitimos uno, de cada par, a nuestra descendencia, repitiéndose la historia en cada generación. Si el gene dado por el padre es el mismo que el dado por la madre, entonces se forma un gene homocigótico; pero si son diferentes, entonces se denominan heterocigóticos. (Homo = iguales, hetero = diferentes)
Entonces, aquí es donde se inician los problemas para nosotros los criadores. ¿Cuál será el dominante, si son distintos? Hablemos de colores, como en la Teoría de Mendel, y platiquemos acerca de uno con información de color rojo y otro con información de color blanco; de qué color serán los cachorros? En estos pares de genes desiguales, uno será el dominante y será el que controle las acciones de esta pareja dispareja; pero ¿qué pasará con el otro gene?, bueno, este pasará a ser un recesivo y tu no sabrás que tu amado Bulldog lo tendrá, ya que no se notará con tan solo verlo. Este gene recesivo, de hecho, existe y podemos afirmar que vive en este Bulldog, como si lo llamáramos en un “estado de reserva”. Al igual que en un juego de baseball cuando el jugador no forma parte de la alineación inicial, pero esta con el equipo y podría aparecer en el siguiente juego. De la misma manera, este gene puede ser transmitido a la siguiente generación en la cual podrá o no encontrar una pareja igual y por lo tanto, podrá manifestarse después de varias generaciones. Cuando este gene encuentre otro como él, formará pareja, será homocigótico, y aquellas características escondidas en los padres, abuelos o bisabuelos se manifestarán en los cachorros, con una gran sorpresa para el criador. Y esta sorpresa, será negativa en la mayoría de las veces; lo cual significa que un criador que siempre esta buscando algo mejor en su trabajo y que usualmente planea y realiza sus cruzas considerando lo que ve –el fenotipo-, piensa que ha resuelto algunos problemas y que estos quedaron en el pasado; ¿pero que hay acerca de estos jugadores de las “ligas pequeñas” y su influencia en “grandes ligas”?
Una manera de eliminar a estos “horribles” genes y considerando que la mayoría de los criadores serios trabajan en “línea”, es “purificar” la línea. Esto se puede hacer mediante una cruza muy cerrada, cuyo objetivo es obtener ejemplares excepcionales, en tal vez un 40% de la camada, creando unos individuos homocigóticos muy fuertes que puedan eliminar los recesivos que no nos agradan y olvidarnos del otro 60% de la camada, que seguramente nos mostrará todas las faltas de nuestra línea. Otra manera es la de buscar otra línea fuerte, que no presente los defectos que queremos eliminar. Esta cruza interlíneas puede resultar una muy buena solución, porque se aumenta la variedad de genes disponibles y se disminuyen las posibilidades de que formen pareja los genes que contienen la información de las fallas que deseamos eliminar. Únicamente trata las fallas como genes recesivos y seguramente las irás eliminando y en consecuencia, estarás produciendo mejores y mejores Bullyes para tu satisfacción y tu crédito como criador.